martes, diciembre 28, 2010

Inspiración (el arte como catársis)

Pensó toda la noche. Se colgó boca abajo, se puso broches en la nariz, pezones y orejas. Estuvo tres horas escuchando música y mirando el horizonte para ver si salía algo. El murciélago no logró nada.
Se cansó y fue a hacer otra cosa. Habló con un amigo, se acostó y se distrajo haciendo la lista del supermercado. Pensó qué iba a hacer al día siguiente.
"Lechuga, rúcula, queso, portobellos, algo para picar en Año Nuevo... Los ojos de la morocha son hipnóticos y eróticos... Leche, pero de segunda marca, alimento para perros, tomates cherry (si hay)... En el mundo uno está solo hasta que la recuerda; su sola compañía basta... Paltas para el guacamole, aceite, manteca de cacao para los labios... Su boca es un agujero negro: absorbe energía, incluso la luz, en él están todas las emociones juntas, dentro hay otro mundo... Mostaza en grano para condimentar, servilletas, algún vino para regalarle a mi viejo... No le creo que no me crea que la amo. Las pruebas del amor son el amor mismo. ¡Eso lo sabe cualquiera...! Tengo que preguntar por la promoción del Banco, si no, voy otro día. ¡No! Ya no va a quedar nada si voy otro día. Mejor voy mañana, aunque no tenga descuento... ¿Cuándo voy a poder inspirarme y escribir algo? Mañana trato, pero no sé si antes o después del súper, ¿o por qué no durante? La verdad que no sé cuándo me va a surgir algo... Su cintura es una montaña rusa: curvas vertiginosas, peligrosas, para las que el cerebro no está preparado, dirección cambiante, curvas peligrosas, ella piensa que le creo cuando me dice que no es peligroso, pero si así fuera, uno no se subiría. Me quiero subir y no bajarme nunca. Después te sacan una foto y vos estás emocionado por una boludez, un falso peligro; para cuando te diste cuenta, ya terminó, y el supermercado... ¡Mañana le pido que me acompañe!"
Es tan boludo que tiró el papel con la lista del supermercado: compró cualquier cosa, pero eso no es lo grave.
La inspiración nos visita inoportunamente y se va en cuanto la invitamos a quedarse. Tampoco sería lindo vivir inspirados, pero uno siempre le pide "un poco más", como a tantas otras cosas, personas, lugares y acciones.
Garabatos de pintores aburridos hoy pueden ser Arte mañana.

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