martes, diciembre 14, 2010

Poeta se nace

El poeta enmudeció un día. No supo explicar por qué. No supo poetizar sobre su silencio. Se quedó vacío, más que de costumbre. Luchó contra sí mismo en una batalla que estaba condenado a perder. Salió, conoció la tierra para llegar al cielo, utilizó su memoria emotiva, destruyó lo construído y jugó con los juegos lúdicos de palabrerío barato. Pensó que le pasaba algo, que necesitaba de algún tipo de ayuda: la droga, la falta de sueño, el amor, el desamor, la lujuria, la envidia... Todas fueron citadas, pero ninguna logró su misión. Logró sumisión ante ese vacío horrible, el peor de todos, el que volvió para quedarse. Renegó de su vida, su historia, su genética, su familia y sus decisiones. Se quedó en la nada, la ausencia, la soledad, la desnudez... Se dio cuenta de que no tenía más qué decir, se quedó en la nada. Su Vida había terminado: uno es en tanto hace cosas. Un poeta que no crea no sirve. No sirve para él, a nivel personal, no social-utilitarista-capitalista-pesetero-mercantilista: en este sentido nunca sirvió, porque la poesía es Nada, pero también es Todo. Siguió con su vida, pensó en matarse, leyó y envidió a otros, destruyó y estimuló ("desordenó") sus sentidos, reconstruyó los momentos eternos siendo sólo un espectador, un testigo, un extranjero. No pudo Vivir más y se retiró hasta que la Inspiración volvió sola, en el momento más inoportuno, menos oportuno. Oportunista, aprovechó la oportunidad. Y vivió . A pesar del Sufrimiento vivió. Y sobrevivió a su propia vida (a pesar del sufrimiento.) Vive en su poesía. Revive en cada lectura. ¡Vivan los Poetas!

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